Un libro reciente se queja de lo poco que se piensa en lo que su autor llama “La derecha”, es decir los grupos -así los denomina- “liberal-cristianos”, “liberal-laicos” “socialcristianos” y “nacional-populares”.

En una próxima oportunidad nos haremos cargo en este espacio de la crítica completa de esa obra.

Hoy sólo sugeriremos algunos temas en los que esas cuatro tradiciones intelectuales -especialmente la primera, que sería mejor calificar como “conservadora” y la tercera, la socialcristiana- podrían desarrollarse en estos meses.

Lo que pretende el listado siguiente, por lo tanto, es incentivar a que los lectores de esta columna puedan enviarnos trabajos -muy elaborados o de iniciación- sobre el modo en que perciben desde el conservantismo o el socialcristianismo los asuntos sugeridos, para que sean incorporados a los programas de acción de corporaciones y partidos, a los programas de formación de jóvenes, a la discusión en los medios de comunicación, a las sugerencias a los parlamentarios, etc.

O sea, vamos pensando sobre
1. Cómo revitalizar la autoridad en la familia y en la educación;
2. Cómo colocar la virtud cívica en el centro del servicio público;
3. Cómo organizar la función de consejo en organismos o instancias influyentes;
4. Cómo dignificar el trabajo en todos los emprendimientos;
5. Cómo activar la justicia conmutativa como palanca de las relaciones humanas;
6. Cómo dotar a los que no viven en una familia de instrumentos para que la recuperen;
7. Cómo premiar la participación juvenil en el sufragio y en el servicio;
8. Cómo promover la sensibilidad religiosa como un gran bien social;
9. Cómo potenciar la vida de club, barrio y pueblo;
10. Cómo recuperar el sentido de la belleza y la claridad en el lenguaje.

Y así, sucesivamente, en muchos otros temas.

Sebastián Burr, en “Hacia un nuevo paradigma sociopolítico” avanzó en muchas de estas cuestiones. Sigamos. A pensar pues. Y a escribir.

Gonzalo Rojas Sánchez