AlejandroTello
Columna de Alejandro Tello

 

Al hablar de educaci贸n, hay una r谩pida reacci贸n que impulsa a opinar lo que se considera m谩s adecuado para remediar esa sensaci贸n de crisis que se apodera de la sociedad apenas surge como conversaci贸n o en las noticias. Mal que mal, hoy la mayor铆a de los chilenos pueden decir que han cruzado el umbral de un aula.

No obstante, parece ignorarse un factor clave, y no s贸lo la opini贸n p煤blica sino incluso los t茅cnicos y pol铆ticos,desde cuando se afronta una planificaci贸n de pol铆ticas p煤blicas hasta en una negociaci贸n sindical: el quehacer cotidiano de un profesor. Mal que mal, solemos verles en el aula como actores sobre su escenario, desconociendo toda la preparaci贸n tras bambalinas, que para el caso, suele ser el tiempo de 鈥渁sueto鈥 de varios miles de profesores chilenos.Como alumnos recibimos un obsequio construido, incluso cuando fuimos nosotros los protagonistas.

No se trata de que los profesores tengan la raz贸n en todo, ni que sean los 煤nicos capacitados para opinar. Incluso podr铆a achac谩rseles falta de perspectiva global a causa de su concentraci贸n en lo local y concreto de un colegio y sus cursos, pero se figura graveeseolvido del n煤mero de factores que atiende un docente simult谩neamente. La encrucijada que presenta el tiempo limitado de clases, la dispar velocidad de aprendizaje de cada alumno, un abultado curr铆culo de contenidos, la necesidad de cumplir un m铆nimo 铆ndice de logro acad茅mico y toda esa presi贸n atmosf茅rica de cumplir en todo, corriendo siempre el riesgo del malabarista de platos chinos, que al hacer bailar a uno, se desplome cualquier otro.

Por eso, la discusi贸n sobre la aparente disminuci贸n de las horas dedicadas a Geograf铆a pasa por bastante m谩s que esto. Hubo ya una oposici贸n a la disminuci贸n de las horas de la asignatura completa y creo no haberme equivocado en oponerme a lo que agravar铆a los obst谩culos de una asignatura que ense帽a trocitos de una serie de disciplinas que en la Universidad se desenvuelven casi del todo separadas e inconexas.

No me considero bien informadocomo para ponderar la veracidad de la afirmaci贸n, pero un sano prejuicio me hace dudar al menos de esas tesis conspirativas que ya est谩n insinuando que la medida buscar铆a insensibilizar en la ignorancia a la sociedad a favor de los intereses explotadores (en ambos sentidos) de los poderosos, cantinela poco acad茅mica ya o铆da en 2010.

S铆 puedo decirle que hay muchos profesores de Historia que no gustan realmente de la geograf铆a, que ella tiene amplias potencialidades ignoradas o descubiertas tard铆amente por 茅stos, que hoy para Ense帽anza B谩sica y Media coexisten tres documentos legales distintos dictando pautas y contenidos que complican el asunto y que en las Bases Curriculares, la 煤ltima, hay sustantivos avances tem谩ticos como el asumir la convivencia hist贸rica de Chile con las cat谩strofes naturales.

No todo es blanco o negro, ni todo es mera cuesti贸n de horas y opiniones. Amerita un ejercicio de empat铆a a favor de la racionalidad para percibir las aristas y matices que formen una opini贸n c铆vica seria e informada y con ello, se comprometael esfuerzo de la sociedad que debiera sentir como un desaf铆o propio el salvar con 茅xito las encrucijadas m煤ltiples de su sistema educacional.

 

 

Por gonzalofr